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Sacristán, una photo pof favog

Sacristán, Sacristán, no me empujes con afán, no me saques, no me botes, si mi bus está en la puerta, si mi ticket no ha vencido, si he pagado con tarjeta. Sí, sí, sí, es la misa pero soy devoto y doy propina, para el padrecito, para la virgencita, incluso para la vecina. Sacristán, Sacristán, por favor una fotito, no soy raterito, solo un gringuito de visita en la Catedral. Soy devoto de San Maremoto, solo quiero de él una foto, no seas malito, es pa mi Facebook y algún otro. Ya pes Sacristán, de tan poco haces sismo, ni que fuera casa de Francisco. De aquí al Monasterio five stars, pero no entiendo Sacristán, ¿esto es una tienda o de los santos su desván?

Ayahuasca y ayahuasqueros. Escuelas y tendencias de una práctica milenaria en los Andes y la Amazonía sur peruana

En la tradición religiosa prehispánica de los pueblos andinos y amazónicos del suroriente peruano, se conoce como Ayahuasca al brebaje que resulta de la cocción de dos plantas esenciales, la liana del mismo nombre (Banisteriopsis caapi) y el arbusto denominado “chacruna” (Psychotria viridis).[1] En casi 12 mil años de historia el uso de este brebaje se desarrolló en contextos exclusivamente indígenas y bajo dinámicas internas, sin embargo, desde la intervención de los europeos en América y el avance de la modernidad, los conocimientos teológicos y las prácticas rituales en torno a la Ayahuasca están cambiando. En lo que va de este ensayo intentaré caracterizar a las escuelas ayahuasqueras contemporáneas y delimitar sus tendencias bajo el contexto actual. Escuelas ayahuasqueras tradicionales, puntos comunes en 11 mil años de práctica ancestral. Podríamos considerar a los períodos prehispánico, colonial y principios del republicano como las épocas en donde se desarrolló la práctica tradi...

"Wanamey, el árbol de la vida". Relato de origen de los Wachiperi

Versión de Alejandro (Darikiking) Jahuanchi. Desde su origen, los pueblos indígenas, como los Wachiperi, Toyeri, Sapiteri y Arakmbut del Cusco y Madre de Dios, son todos hijos de la noche e hijos del día. Cuando después de la oscuridad se hizo la luz y el Ojo Universal (El Sol) iluminó la tierra, apareció la humanidad y con ella aparecieron los animales antiguos como el jaguar, la serpiente, el oso, el mono. Las aves aparecieron después y son fruto del árbol de Wanamey, y son la procreación de Wanamey. Durante muchos, muchos años vivieron inocentes, no conocían el pecado ni el mal, ni había diferencias de ideas políticas, ni guerras, todos vivían en armonía y en paz. Los animales y los hombres vivían  juntos sin miedo los unos de los otros, todo era armonía, convivían juntos, pero cuando el hombre comienza a desarrollarse culturalmente empieza el desequilibrio, las guerras y el desorden, los abusos y los asesinatos, los hombres y los animales dejan de convivir y comienzan a matarse...

Guerreros en lucha

En esta mañana sin reposo iniciamos la lucha, aunque advertimos que no usurparemos la dignidad de nadie ni esconderemos la piedra, no daremos discursos grotescos ni sembraremos odio en los corazones desorientados, no vestiremos de verde ni obligaremos a los niños a cargar nuestras armas, no tomaremos embajadas ni nacionalizaremos la vida, tampoco ejerceremos liderazgo político ni hurgaremos en la maquinaria mediática, sino que con las justas, armados con el pensamiento reflexivo y la palabra firme, susurraremos en los corazones de quienes quieran escuchar.

Madre Tierra

¿Cuándo nos separamos de lo que siempre fuimos? ¿Cuándo nos deshicimos de la inocencia y por qué? ¿En qué momento interrumpimos la conexión con todo? ¿Cuándo dejamos de sentir la sabia del Universo en nuestro cuerpo? ¿Cuándo abandonamos el diálogo con lo Supremo? ¿Cuándo fue que desobedecimos con alevosía a nuestros creadores? ¿En qué momento desperdiciamos la oportunidad de la Conciencia Superior? ¿Cuándo el agua se convirtió en sangre, el fuego en furia, la tierra en lodo y el viento en lamento? Con todo eso, sin fecha ni tiempo, sin culpa ni ayni, sin decir gracias ni dar plegarias, pero con la panza llena y el rostro satisfecho, seguimos chupando la teta de la Madre Tierra.

Esencias

No represento país, nación, lugar, etnia, color, género ni apellido, soy lo que soy sin etiquetas ni valores, sin nombre ni raza ni pueblo ni sangre ni ejército, soy simplemente hijo del Universo y padre de mi propio cuerpo-Universo, con forma y fondo, con esencia y presencia. Me siento unido a los demás por algo que anda y determina, que es tan común como la respiración y la conciencia, porque todos somos uno y al mismo tiempo esencia.

Comunidades Nativas y territorios ancestrales. (Corregido y aumentado)

Por: Joel Jahuanchi Marca. Los pueblos indígenas siempre serán un tema de reflexión.  De ser considerados como “chunchos salvajes” y de “no querer ser civilizados por la palabra de Dios”, pasaron a ser etiquetados como “sagaces etnobotánicos” y “poseedores  de culturas ancestrales” que deben ser conservadas para los ojos del hombre occidental, como si fuesen piezas de museo. Los pueblos indígenas son herederos de una cultura dinámica y sus territorios ancestrales están llenos de historia y tradición. Antiguamente los Wachiperi vivían en diferentes asentamientos distribuidos por toda la cuenca del río Kosñipata y de los ríos Piñi Piñi, Tono, Pillcopata y afluentes, como el río Hospital, el que lleva este nombre porque allí murieron muchos Wachiperi por causa de la viruela. También había indígenas Wachiperi en el sector denominado Guadalupe, en el Parque Nacional del Manu. Recién a finales de la década del 70 del siglo pasado se constituye la Comunidad Nativa de Queros, conforma...