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Mostrando las entradas con la etiqueta reflexión

Baguazo, otra vez

  Aidesep postea para recordar el Baguazo. Lo había olvidado. No guardo la efeméride, sino sus implicaciones.  Habrá movimiento en los próximos meses. No solo está el descontento Boluarte en ciernes; destacan, además, intereses regionales para negar a los indígenas aislados, relajamiento de las interdicciones mineras en MDD y excepciones en áreas intangibles para las industrias extractivas formales. Todo un paquete de reformas dispuestas como proyectos de Ley. Para acompañarlas ¿Regresará el discurso del “perro del hortelano”? ¿Regresarán las balas del progreso que acallan discernimientos disidentes? ¿Retornarán las lanzas y las flechas de indígenas absolutistas? ¿Saldrán los azuzadores de ambos bandos? ¿Morirán los que siempre mueren, es decir, los de pies descalzo (en su mayoría) y los de uniforme comando manchado de sangre ajena?  Si de algo nos podemos agarrar para que no haya otro Baguazo, es de la fraternidad, del diálogo, del acuerdo ejecutado (no del acta), de los...

¿Sábado o domingo? El día que debes guardar

Reflexión.-    Guardar el sábado o el domingo, una vieja discusión de dos corrientes del cristianismo que no avisora final, ya que, de vez en cuando, a una de las ramas le gusta cernir la misma harina, no sé si para afianzar su posición o para replicarle a la otra su error. Yo quiero deslindar al respecto. No utilizaré argumentos teológicos ni bíblicos, sino los que conozco y he vivido.  Mi padre es Pastor de la iglesia Adventista del Séptimo día. Conoció a mi madre en el internado del Colegio Unión de Ñaña, en Lima, Perú. Seguí y aún sigo los pasos de mi padre. Me bauticé a los 13 años. Estudié en el internado de Ñaña una parte de mi secundaria. Fueron días reconfortantes. Los viernes por la tarde empezaban los rituales del sábado. Los sábados eran días dedicados al culto y al estudio de la Biblia. Sentía algo difícil de explicar, una mezcla de tranquilidad, devoción, contemplación, reflexión, canto y quietud. Terminaba el día con los espléndidos juegos sociales y el Clu...

Un milagrito más del Taytacha Temblores

Reflexión.-   No tengo idea desde qué año sale en procesión el Señor de los Temblores, nuestro Patrón Jurado. Sé que su primer encuentro con la población cusqueña fue cuando llegó desde Mollepata, a mediados del siglo XVI. Se trataba de un Cristo rústico, hecho con manos devotas más que artísticas. Los mollepatinos nos hicieron el cambiazo, ya que se quedaron con la imagen original, un regalo del Rey que venía de España. El milagro más conocido del Taytacha Temblores sucedió en 1650, cuando aplacó un terremoto. La gente lo sacó en procesión y suficiente, finito, todo se calmó. Esta escena me hizo recordar cuando Jesús, en medio de una tormenta marítima, dormía plácidamente. Sus discípulos lo despertaron asustados. Él calmó los mares con su potente voz y luego increpó a los suyos por la falta de fe. Fin de la tormenta (Mc 4, 35-41). El otro milagro, no tan conocido, sucedió en 1720, cuando una epidemia llamada "tabardillo" asolaba la ciudad. El contacto con las pulgas trajo fi...

El Perú es Chamo

Reflexión.-   ANÉCDOTAS SOBRE LA GENTE DE LA HERMANA REPÚBLICA DE VENEZUELA EN EL PERÚ Durante mi estadía en el Cusco y mis viajes a Lima y Ucayali, muchas personas me han compartido sus experiencias con los nuevos compañeros de barrio, la gente de la hermana República de Venezuela. La gente del Perusito utiliza el término “chamo” y “chama” para referirse a los nuevos vecinos. También usa “veneco” o “veneca”, pero estas palabras tienen origen burlesco y despectivo, así que mejor las dejo a un lado. En Venezuela los términos “chamo” y “chama” se utilizan para referirse a los niños, niñas o adolescentes, pero al parecer se ha generalizado para referirse a todas aquellas personas con las que se quiere iniciar una conversación casual. El Perusito del ceviche, del cuy y del juane, por su gran diversidad cultural, es un país acogedor y hospitalario. La gente del Perú se abre al visitante para cultivar su diversidad. Pero de una u otra manera, aún somos un país “chamo”, quiero decir adole...

No me invitaron a la FIL CUSCO 2019

QUIERO IR A LA 6FIL CUSCO, PLEASE! Cada vez que hay una edición de la FIL en Cusco , hay una persona del medio literario que se da por ofendida. Parece una enfermedad crónica que solo ataca a las plumas altivas de escritores y poetas. PRONUNCIAMIENTO PÚBLICO Feiseando por allí, encontré un pronunciamiento firmado por reconocidos personajes, donde se acusa de argolleros a los organizadores del evento. La queja se sustenta en que, como todos los años, se invita a los amigotes y se deja de lado a los insignes literatos. CONVOCATORIA ABIERTA La nota curiosa es que la convocatoria para participar en la FIL fue abierta, algo que no sucedió en años anteriores. Es decir, cualquiera podía inscribirse llenando un formulario en línea que estuvo mosqueándose por semanas en el face. LAS LENGUAS ORIGINARIAS DEL CUSCO Cierto es, sin embargo, que los organizadores invitaron a las personas que ellos vieron por conveniente, tomando en cuenta la temática del año, que es la literatura en lenguas originar...

Qorikancha. La reconciliación de las religiones

Capítulo I Así éramos Soplábamos con el viento nuestros deseos al infinito. Llegaban los dones en abundancia, traídos por seres compasivos que oían nuestros ícaros. La intuición era perfecta y nuestra fe infalible. Los Grandes Espíritus Fantásticos convivían con nosotros en visiones coloridas. Nos hablaban, nos guiaban, nos daban la pauta en los asuntos desconcertantes. Su mensaje siempre fue la vida, la continuidad, la permanencia, la intemporalidad. Sí, no había tiempo, porque nosotros lo éramos. No teníamos rencores, recelos, ni enemistades, porque sabíamos olvidarlos rápidamente, es decir, no les dábamos tiempo. Vivíamos en el presente. El tiempo no era nuestro enemigo, era nuestro esclavo, no porque lo aprisionábamos, sino porque se rendía a nuestro buen humor, a nuestra gracia, a nuestro encanto imperecedero. Así era antes de ustedes, así era la Presencia, la manifestación del Gran Todo Poderoso Ser que nos creó y que nos condujo a la liberación de estas tierras, de este bosque y...

Las últimas sociedades del bienestar

La modernidad es un sistema joven, imprudente, torpe y desatento, aunque sin duda vigoroso. Su gran atractivo contrasta con sus múltiples iniquidades. La tradición, en cambio, ha envejecido en el repositorio de la sabiduría, en la comprensión profunda del medio y en la sobriedad del discernimiento. Pero un punto de vista infructuoso dicta que la tradición y la modernidad no pueden convivir, y si lo hacen se manifiestan en permanente conflicto y resquebrajamiento. No estoy de acuerdo con esta receta. Considero que la modernidad, aunque joven e insolente, de todas maneras escucha el consejo de los ancianos, valorando las lecciones, guardándolas y poniéndolas en práctica en algún momento, aunque bajo su renovado y creativo estilo.  Escucha joven, pon atención, que en las próximas líneas se manifiesta la sabiduría de una sociedad tradicional que ha envejecido a punta de ejemplos más que de discursos. He aquí una sociedad antigua que perece (o renace) con un obsequio para ti.  El a...

Fundamentalismos y encrucijadas en la selva

En el andar de este alegre peregrino del bosque y el río, hubieron muchas anécdotas que me provocaron más de una risa histriónica. Hoy les voy a contar una que escuché hace mucho tiempo, pero que las lecciones y las risas aún mantienen la misma intensidad. Un día llegué a la Misión de Kirigueti, que entonces era regentada por uno de los misioneros dominicos más finos que pudiera haber, el Padre Santiago Echevarría. Él me contó esta historia de lo más inverosímil, aunque su versión fue labrada como un hecho sin importancia, una bagatela que no servía ni para el chisme. Así es el Padre Santiago, tiene la virtud de rebajar los hechos descomunales a palabras sobrias, aunque termina acuñando la lección con una finísima ocurrencia. Y así les cuento que había una jovencita del bosque y del río que estudiaba en el internado de la misión, tendría 14 años, era fresca, original, suelta, extrovertida, conversadora, de ánimo virtuoso, de una raza radiante y una belleza inefable. Pero de pronto, en ...

Padre, hermano o lingüista

Algo extraordinario ocurre mientras doy un paseo por la calle principal de la comunidad nativa de Nueva Luz: al tiempo que cosechan camote, un grupo de señoras me señala con sus miradas y murmullos. Me acerco con cautela y finjo desinterés. (Nadie en su sano juicio reta a un grupo de mujeres matsigenka, ya que puede salir desplumado). Una de ellas toma la palabra y me lanza una pregunta retadora: “¿Tú, me reconoces o no?”. Las demás la secundan con la mirada sin perder el ritmo de la cosecha y el murmullo. Trastabillo, dudo, me agarran frío. Guardo silencio mientras recupero la compostura y respondo con la misma velocidad con la que fui interpelado: “Claro que me acuerdo de ti, la otra vez me invitaste masato en tu casa”.  Gracias a Dios mi memoria recordó un evento que sucedió hace seis meses. La señora sonríe con mi respuesta y las demás también. El murmullo cambia de tono y se torna amigable. He pasado la prueba. Mientras se alejan con su camote, la mujer me lanza otro reto: “Vo...

Los herederos del sol

¿Qué significa ser Inka? ¿De qué trata su extensión, el incanismo? ¿En dónde reside la vigencia del incanismo, o mejor dicho, cuál es su dimensión esencial en esta era? ¿Hasta qué punto o con qué ánimo estamos dispuestos a solventar el estatus de los herederos del Imperio del Sol?  Es junio. Se acerca el día en que el sol alcanzará su perspectiva más alta. Quedará quieto, mirándonos, dueño del día más que de la noche.  Aquí, en el llano, en la milenaria ciudad del Cusco, germina el rezago de un imperio que floreció en base a la reciprocidad y que murió en manos de canallas, me refiero a los que alzaron la ambición como motivo. Seguro fuimos un imperio decadente, tirado a los excesos y al nepotismo, diluido por la ambición de las panacas y regentado por las armas y el fratricidio. Un imperio que cayó estrepitosamente bajo el poder de los nuevos señores, sí, de una monarquía trasatlántica no más lúcida que la nuestra.  Ya independientes, aunque decididamente coloniales y ex...

El peso de la intuición entre la gente del bosque y del río

He querido titular este post con el nombre de una moneda que cada vez está en desuso. En efecto, para algunos la intuición es una habilidad inservible en esta era de la lógica y la razón. ¿Piensas lo mismo verdad? Pero déjame decirte que tú también tienes la habilidad de conocer, comprender y percibir algo de manera clara e inmediata sin la intervención de la razón, aunque tu pensamiento moderno siempre encuentra la forma de evitar dicha habilidad. Tranquilízate, a mí me pasa igual. Incluso debo confesarte, en voz baja, que recuperar tu intuición no es un camino irreversible.  Puedo decir con certeza que la gente del bosque y del río aún vive de la intuición. Confían en ella para solventar el día a día. Las hermanas más fieles de la intuición son los sueños, las visiones y las manifestaciones sutiles de los demás seres del entorno. Como hermanas, soportan la intuición convirtiéndola en una estructura sólida y uniforme, y por lo tanto fácil de sentir y leer si has recibido el entre...

El evangelio del don. La elocuente simplicidad en el acto de dar

Para esta gente, dar, al igual que recibir y devolver, es una actitud naturalmente arraigada en todos los seres Es Semana Santa por estos lares. El fervor católico parece desarrollarse lejos, allá en los poblados o ciudades donde existe una misión o una iglesia. Aquí, donde el aroma del río y la refrescante lluvia prevalecen, Jesús y la semana que definió su legado son apenas un rumor, una noticia acogedora. El ritmo de la gente sigue pautado por la creciente del río, la palizada, la lluvia, el cultivo de la chacra, la pesca, la caza, las visitas, el fútbol y el abundante masato. Un día más en el cíclico verdor. ¿Cómo encontrar el Evangelio en este lugar? En estos lares el manual del cristiano no tiene piso. Tampoco tiene techo. Aquí los principios teológicos y de supervivencia están escritos en el bosque, en el río, en la sabia continuidad de la naturaleza. Cada ser, animal, planta, mineral o espíritu, ofrece una sustanciosa parábola. La Buena Nueva está escrita por la Naturaleza y el...

Tomando masato. ¡A la salud de los matsigenka!

Cada viaje por el río es una nueva travesía, una aventura, aunque el río sea el mismo… Hay que animar el espíritu con alegría para la faena. El masato es la voz. Faena terminada, que continúe la parranda. Estoy en la playa del río Camisea, esperando a Eduardo, el motorista matsiguenka que me llevará a Cashiriari. Son cuatro horas de surcada en su nuevo bote de madera adquirido en Sepahua, aunque su viejo amigo, un motor “peque peque de 13 hp” se resiste a dejar a su entusiasmado dueño. Espero sentado, conversando con Wilfredo, dirigente de COMARU, quien al final se anima a subir al bote para acompañarnos, -a modo de pasear- dice. Yo estaba seguro de que partiríamos de inmediato, por la prisa que mostraban Eduardo y su señora durante los preparativos, pero no fue así. Antes de abordar el bote, salió de por allí una botella de Inka Kola llena de masato. Dos litros de puro masato. -Hay que brindar antes de partir- dice Eduardo, así que ¡Salud!  Después de 20 minutos, cuando creí que t...

Mi Capital

¿Qué poseo que me hace libre? ¿Qué me mantiene como ciudadano solvente? Durante mucho tiempo he buscado la plata, el dinero, el salario, el ahorro, el esfuerzo remunerado, el reconocimiento económico, el parangón de mis títulos universitarios. Alguien me decía "madura, planifica, trabaja, estudia, sé algo en la vida" ¡Pero qué ostentación más insoportable!  Centrado en mis cuentas pregunto ¿Cuál es mi capital? ¿Qué da sentido a los pasos que doy?  Mi mayor posesión es mi sonrisa, mi alegría, la luz que irradio, el corazón de niño, mis preguntas ingenuas, mi bondad de Padre, mis caricias nobles, mi espontaneidad gesticulada.  Sano heridas y cambio malhumores. Por dar una sonrisa he recibo pan, por contar un chiste alojamiento, por una historia gesticulada calor fraterno, por un consejo mil amigos verdaderos. Soy dadivoso, no me cuesta estar alegre. Soy supremo, no me cuesta compartir mi luz. Todo lo que doy es gratuito, es gratitud, es gracia. Soy luz y alegría, ternura y ...

¿Qué se necesita para vivir en el bosque Amazónico?

El tránsito de las necesidades imprescindibles hacia las necesidades ficticias Cuando estuve en una comunidad nativa bastante alejada, el profesor de la escuela me pidió que en mi próxima visita le trajera algunos víveres que le hacían falta. Mencionó enfáticamente arroz, azúcar, sal, aceite, jabón y detergente. Como este joven indígena había estudiado en la ciudad por mucho tiempo, su cuerpo y mente no terminaban de acomodarse a la vida comunal. Traté de cumplir su deseo en mi siguiente viaje, pero la voluntad del río hizo que mi bote se hundiera con todos los encargos. El motorista y yo logramos recuperar algunas cosas e hicimos llegar parte de las solicitudes a su destino. Grande fue mi sorpresa cuando el profesor mostró su descontento al no ver la sal, el azúcar ni el arroz. Se dio por mal servido al no hallar las cosas que él consideraba imprescindibles. Inmediatamente me acordé de una ocasión en que la página del Facebook había dejado d...

Matar o morir

Matar o morir. ¿Se trata de supervivencia? ¿Del más fuerte sobre el más débil? Cuando llegue ese momento, esa disyuntiva (Dios no quiera), prefiero morir, morir por alguien. Nadie será dueño de la venganza, lo prohíbo. Que el oponente transcurra en su orgullo sin mediar culpa. Mi muerte, mi sacrificio, es la muestra de mi amor por alguien más, es la justificación para que viva.

El Abrazo Original (regalo de Navidad)

Papá y mamá conversaban acongojados qué iban a regalar a sus hijos esta navidad. La buenaventura les daba la posibilidad de comprar el deseo más costoso, pero el dinero no era el problema, sino el regalo. Cuanto más grande y caro el juguete, con el tiempo resultaba más insustancial e inservible para sus hijos. Sí, los juguetes eran ostentosos, modernos; hacían miles de cosas con solo tocarlos. Pero a medida que agotaban sus funciones, la monotonía de los aparatos hacía juego con la ausencia de los padres en el hogar. Por eso no había juguete perfecto, ni caro ni barato, ni grande ni pequeño, ni simbólico ni ostentoso. Para estos hijos faltos de padres solo había juguetes inservibles, bamba. Luego de pensar mucho, los padres idearon el mejor regalo que haya producido la navidad. En la noche del 24, mamá anunció el obsequio más maravilloso. La emoción era inusitada… ¡No había regalos en el árbol! De pronto entró papá vestido de robot, caminando en cámara lenta, haciendo un sonido de tuer...

El puente indígena

¿Será que hay un pasado y un presente irreconciliables? ¿Por qué tenemos tan arraigada la idea de que la tradición indígena debe preservarse indefectiblemente? No soy indígena, soy un ser humano con una historia para compartir. Si tendría que retroceder tres generaciones por línea paterna, definitivamente les hablaría en algún idioma amazónico, talvez en pano o arawak. Pero eso fue hace tres generaciones, hoy en día hablo castellano y todo lo demás es pura sospecha. ¿Qué me diferencia de mis antepasados? ¿Fueron mejores o peores que yo? ¿Tomaron la decisión correcta? Visito la selva cada vez que puedo, y la disfruto. Mi padre es de Morales, otrora un pequeño poblado cerca de Tarapoto. Mi madre nació en el Valle de Kosñipata, donde mi abuelo tenía una hacienda que producía caña de azúcar. Ambos de la selva, así que me guste o no estoy indefectiblemente ligado a ella. Pero mi vida transcurre en una hermosa e histórica ciudad de los Andes peruanos, el Cusco. El punto es que en algún momen...

¿Hermano nativo, compañero campesino?

Hay que ganarse las categorías de "hermano" y "compañero". En Cashiriari (Bajo Urubamba), junio de 2014 Voy a tratar de plantear el tema de la mejor manera, tratando de no ofender a nadie. Quienes no pertenecemos a un contexto indígena, con regularidad solemos llamar a los indígenas con un término que nos ofrece la sensación de cercanía social, de respeto, de comunión. A los indígenas amazónicos de las comunidades nativas solemos decirles “hermanos”, mientras que a los indígenas quechuas o aymaras de las comunidades campesinas les decimos “compañeros”. ¿A qué responde esta actitud? ¿Realmente un término puede acercar a dos personas culturalmente distantes e históricamente desvinculadas? Considero que debemos encontrar las palabras (y las actitudes) adecuadas si queremos ganar la confianza de alguien que en la práctica no conocemos. Entiendo que la utilización de estos términos responde a una postura indigenista sincera (al menos la mayor parte de las veces),  a una ...

Las hojas de coca se comparten

Cosecha de hojas de coca en el Valle de Kosñipata No soy indígena quechua y no he crecido en un contexto cultural en el que sea común "masticar" o mejor dicho hacer la hallpa de las hojas de coca. Sin embargo, en todos los momentos de mi vida la hoja de coca ha estado presente. Ahora que lo pienso, mi madre nació en los valles de Paucartambo, en Kosñipata, famosos en la historia del Cusco por la producción de coca en los ríos Tono y Toayma. También he apreciado y respetado la hoja de coca gracias a mi padre político, muy allegado a los principios del kintu (tres hojas sobrepuestas una tras de otra), que son el munay , yachay y llankay , o sentimiento, sabiduría y laboriosidad respectivamente. Aún y todos estos antecedentes, nunca fui asiduo a hallpar coca. Pero de un tiempo a esta parte se ha convertido en mi forma de vida. Hallpo todo el tiempo, a pesar de las quejas de mi esposa, debo decir, a quien no le gusta la idea de que camine por allí riendo con trocitos de hojas ver...