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Yo no te diré

  Yo no te diré feliz cumpleaños. Yo no te diré feliz aniversario. Yo no te diré feliz navidad. Yo no te diré feliz año nuevo. Ya ni siquiera tengo ganas de abrazarte de pecho a pecho, fuerte, y mirarte con ojos claros y probos, ya no.  Estoy harto de fingir una fiesta, unas bombardas estrepitosas y unas compras compulsivas, y una cena descarada (una cosa es la desmesura y otra la abundancia, eso me queda claro). Estoy harto de fingir riquezas y viajes en el face para decir que estoy feliz, que la paso mejor que tú (¿Cómo podría abrazarte sinceramente siendo así? No, no puedo; ya estoy harto). Ya estoy harto de ver tus manos cobrizas y arrugadas, sentada o de rodillas, con el rostro arrepentido, suplicante y a la vez exigente, como si yo, “el pelucón”, fuera la solución a tu ¿pobreza? (¡Saca tus manos, dame paso, no soy mercancía!). Estoy cansado de ver indígenas mendigos, clasemedieros piruetas en los semáforos y ricos fanfarrones (¡Cómo podría llamar a esto fiesta! ¡Cómo pod...

Comentario al libro “Minería, Género y Parentesco. Etnografía sobre el oro entre los Arakbut de Madre de Dios” (2023), de Lucero Reymundo Dámaso

“Nosotros trabajamos el oro distinto a los blancos. No es que seamos diferentes como seres humanos, sino que nuestra forma de vida es distinta” (p. 76). Lucero, en este libro, alcanza el rigor académico que exige la antropología: complementa la información teórica con la de campo. Sin embargo, siento que a veces las citas de los estudios previos opacan o disminuyen la fuerza de sus reflexiones y de los testimonios, excepto al final del libro, donde la autora, en modo humano, rasga la camisa de fuerza de las convenciones académicas y las posturas antropológicas sobre lo indígena. El verdadero viaje de Lucero, precisamente, empieza en el último párrafo de su libro.  Como dije, Lucero, hizo la tarea según los cánones antropológicos. Veamos, pues, sus aportes:  Minería.- Las concesiones de oro aluvial están arrasando con el territorio indígena. En este contexto, la gente arakbut de San José de Karene, decide meterse en el negocio. Aprenden y avanzan en la explotación. Una de sus e...

La espiritualidad pragmática de la gente indígena

  El día martes pasado fui a conocer a Linda J. Seligmann, una antropóloga que ha convivido con la gente quechua andina alrededor de 40 años. La propaganda de la conferencia, decía: “La vida en los Andes: experiencia de trabajo de campo sobre etnicidad y género en los Andes cusqueños”. La cita fue en el Salón de Grados de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco – UNSAAC, a las 10:00 am.  Antes de llegar al point , me encontré con Linda y con Daniel Guevara, quienes caminaban juntos rumbo al salón de grados. Me presenté. Linda, me pareció una persona jovial, sonriente, curiosa de saber cuál era mi tema de investigación. Es una persona adulta mayor, de baja estatura, delgada y de cabello ondulado. Vista de lejos, parece una universitaria más, con el pelo plateado, un morral y su mochila en la espalda. Sin embargo, cuando la miras y la escuchas de cerca, te das cuenta que no es de aquí por su castellano gringo, aunque estoy seguro...

Sesión de Ayahuasca en luna llena. Natanael, se manifiesta

Para Nicomás, el probo aprendiz.  ¿Quién es Natael o Natanael? Pues yo mismo no lo sé bien, ja, ja, ja. Lo que pasa es que mientras cantaba, oraba y soplaba, ese nombre, como otros que no recuerdo, vinieron a mi mente y lo vocalicé. Nicomás, el joven aprendiz que vino desde la ciudad del Cusco hasta Quillabamba para su primera toma de Ayahuasca, al escuchar el nombre durante la sesión, pensó que me había equivocado. Pero no, no me equivoqué, ese nombre saltó, salió y fue enunciado. Vamos por partes.  Nicomás, el aprendiz ––aunque él aún no lo sabe––, llega a Quillabamba el día viernes 19 de julio de 2024 a las 21:00 horas. Yo pensé que llegaría a las 15:00 horas, porque vi su boleto de viaje y decía que salía del Cusco a las 10:00 horas, así que, en cinco horas, debía llegar a Quillabamba. Cuando le escribo, media hora antes de las 15:00 horas, para decirle dónde estaba, me responde con un “Ups” en el wasap. Pasa que tanto él, como su padre, quien compró el pasaje, leyeron 10:...

Surcando el Urubamba (2015), de Asier Solana y Rodrigo Rodrich

El año 2015, Asier Solana y Rodrigo Rodrich, publican un testimonio escrito y visual de su viaje por el río Urubamba. El recorrido, comprende el tramo amazónico que comúnmente se conoce como el bajo Urubamba. El viaje, empieza y termina en Sepahua, un poblado multiétnico que tiene la categoría de comunidad nativa y capital de distrito. Precisamente, los viajeros parten de la Misión del Rosario de Sepahua, regentada por el fraile dominico Ignacio Iraizoz Goldáraz. Al respecto, podría decir que, en gran parte, este libro es la extensión de las ideas y experiencias de Ignacio, aunque en las palabras de Asier y las imágenes de Rodrigo.  Hay lugares icónicos del bajo Urubamba que los autores visitaron, como Maldonadillo, El Sepa, Nuevo Horizonte, Onconashiari, Puija, Sepahua, Santa Rosa de Serjali, Kirigueti, Kotsiri, Camisea, Cashiriari, algún asentamiento nanty-matsigenka, Timpia, Tsomontoni y el Pongo de Mainique. Por tanto, y lo más importante, hay personajes y escenas también icóni...

Comentario al libro “Las tres mitades de Ino Moxo y otros brujos de la Amazonía”, de César Calvo

Hace muchos años, traté de leer este libro. No pude. No pasé del proemio, donde Ino Moxo enumera las pertenencias del aire, porque me resultó confuso e inimaginable. Hoy, me doy cuenta de que entonces no merecía conocer las enseñanzas de Ino Moxo, porque todo es merecimiento. Gracias. Cuando terminé de leer el libro, seguía preguntándome ¿Y cuáles son pues las tres mitades de Ino Moxo? No he podido resolver la pregunta; son muchas las opciones imaginadas. Sin embargo, prefiero estacionar en sus tres orillas: sabiduría, fuerza y cariño. (En la tradición ayahuasquera de don Alejandro Jahuanchi, de la que soy parte, las orillas son: voluntad, paciencia y fe).   Un aspecto que discrepo con César Calvo, es que haya pintado a Ino Moxo, y a todos los cuerpos y personalidades que habita, como alguien que mantiene una perpetua sobriedad y sabiduría. Parece que Calvo, siguiendo el entusiasmo indigenista de la época, aplica para Ino Moxo el guion ceremonioso, intangible e indiscutible qu...

Sesión de Ayahuasca: cantos y sanación

El día sábado 24 de febrero de 2024, durante la luna llena, programé una sesión de ayahuasca. La Leyna se encargó de llamar a la gente, bueno, a las mujeres, y yo a los varones. Llamé a Hernán, Kevin, Martín y Edu. No se me ocurrieron más, ja, ja, ja. Pero, luego, pensé en mi hermanito ¡¡¡Víctor!!! No le dije. Bueno, de ellos solo vino Hernán, porque le obligué, ja, ja, ja.  De las mujeres, vinieron: Vero, Chaves, Lizbeth y Valeria. Faltó una que no recuerdo su nombre… ¡Jessica! Dice la Leyna que estaba entusiasmada, pero le vino la regla, así que le dijimos que mejor para la próxima.  La Leyna y yo, a eso de las 3:00 pm, hicimos un baño caliente con plantas del jardín (floripondio, romero, muña). Un poco más tarde empezó a venir la gente: Vero, Lizbeth, Hernán y Valeria fueron las primeras. Chaves ya vino a las 7:00 pm, luego de sus clases de yoga. Trajo sus cuencos, los cuales los hizo cantar o mejor dicho vibrar después de haber tomado la plantita. Esas vibraciones traspasa...